martes, 23 de mayo de 2017

Pequeños detalles

Estamos demasiado acostumbrados a que triunfen los grandes acontecimientos, a que lo que sea portada en los medios de comunicación sean las grandes aglomeraciones de gente, a que los estadios sean “majestuosos” en la medida de su capacidad, que los conciertos hagan coincidir a miles de personas… Lo grande, lo inmenso, lo extraordinario, lo… eso es lo que es noticia reseñable, eso es lo importante y a lo que hay que dar importancia porque es lo
que triunfa y lo envidiable.

      Y lo que sucede, y eso lo sabemos todos, que la vida de cada día, lo real, está hecho de pequeños detalles. Muy pocos acontecimientos extraordinariamente reseñables, o tal vez ninguno, suceden en nuestras vidas. Lo normal, lo habitual, es que al 99,9 % de las personas no nos suceda nada que sea portada de los noticiarios de las grandes cadenas de comunicación. Sin embargo, eso no quiere decir, ni mucho menos, que nuestras vidas no estén plagadas de experiencias de todo tipo. Vidas con experiencias que no serán noticia para el “común de los mortales” pero que nos van conformando nuestra personalidad y nuestra manera de vivir cada uno de los minutos que nos toca vivir.

Los detalles de nuestras vidas son los que dan sabor a cada jornada y los que realmente nos hacen ser como somos y vivir como vivimos. Prepararse solo para afrontar los grandes acontecimientos, esperar con los brazos cruzados a que lleguen momentos espectaculares,… es perderse lo realmente importante de nuestro caminar. Basta abrir los ojos cada mañana y gozar de las pequeñas cosas de cada día para vivir con una actitud de gratuidad y de gratitud que nos hará descubrir la belleza de cada día, aunque eso no “se venderá” en los medios de comunicación ni será portada de las revistas de máxima difusión.

Permitidme que os haga llegar la invitación a que hoy, sin esperar a mañana, abráis vuestros ojos a esas “insignificantes” cosas que hoy van a rodear la jornada. Día para darnos cuenta de la suerte que tenemos de tener a nuestro lado a estas personas, esta naturaleza, esta comida,… y también a este Dios que nos ofrece estos maravillosos regalos que recibimos día tras día. Tranquilos porque esas cosas no van a ser grandiosamente ensalzadas en los titulares de las cadenas televisivas… pero ahí están, aunque no sean “noticiables”.

Un saludo y que ustedes tengan una buena jornada cargada de pequeños detalles.

lunes, 15 de mayo de 2017

TODA UNA VIDA/BIZITZA OSO BAT


            Con motivo del Día del Mundo Rural en la fiesta de San Isidro, me sumo al comunicado preparado por la Asociación de Concejos de Álava, el Sindicato agro-ganadero UAGA, Cáritas y el Grupo de Curas Rurales de Álava.


TODA UNA VIDA/BIZITZA OSO BAT

Otro año más llega la fiesta de San Isidro y con ella un momento importante para celebrar el día del Mundo Rural. Vivir en un pueblo nos hace diferentes, especiales, y una vez más queremos poner de manifiesto y visibilizar lo que esto significa.
Algunos colectivos que trabajamos en y con la gente de nuestros pueblos queremos aprovechar la fiesta de este año para rendir un merecido homenaje a todas las personas mayores que viven en los pueblos.
En primer lugar, queremos agradecerles todo lo que a lo largo de su vida han ido haciendo con esfuerzo y dedicación, para que nuestros pueblos sean lo que hoy son. Ha sido, como refleja el lema de esta campaña, "TODA UNA VIDA”. Son tantos los recuerdos, los buenos y malos momentos vividos… que no solo creemos que nuestras personas mayores son parte fundamental en la historia de cada uno de nuestros pueblos; sentimos, además, que son la memoria viva de esa historia.
Por eso son tan importantes: han dado lo mejor, nuestros pueblos se han ido construyendo desde unos valores que merece la pena mantener y defender,  el esfuerzo y la lucha diaria han sido señas de identidad a lo largo de toda su vida. Nos sentimos muy agradecidos por todo lo que han aportado y nos han enseñado.
Las personas mayores de nuestros pueblos son protagonistas indudables de nuestro pasado; pero también lo son de nuestro presente. De un presente que siente, piensa y se expresa de mil maneras distintas. De un presente que sigue participando en la vida diaria de nuestras familias y comunidades aportando,  a pesar de las limitaciones, su cariño, su ternura y su ayuda en todo aquello en lo que les es posible echar una mano. Todavía hoy se aprecia en sus rostros una luminosidad especial y una sonrisa permanente cuando contemplan a la familia reunida en torno al hogar que los vio crecer. En ocasiones, hacen falta muchas horas para tenerlo todo a punto, pero no parece importar el esfuerzo.
Nuestras personas mayores son parte importante del presente, también cuando reivindican medidas para mejorar su calidad de vida. Denuncian dificultades para desplazarse, para gestionar papeleo y tramitaciones, y también para hacer frente a la soledad, en ocasiones, tan difícil de soportar.
Les hemos escuchado decir una y mil veces que no quieren ser una carga para nadie. Pero siendo conscientes de que los años pasan factura, alzan su voz a las instituciones para solicitar apoyo y ayudas específicas para hacer frente a las situaciones que plantean tantas veces la enfermedad y la vejez.
Por todo ello, hoy, Día del Mundo Rural, las organizaciones convocantes de esta campaña de sensibilización quisiéramos que doblaran las campanas en todos los pueblos de Araba:
• para recordar a todas las personas que han hecho posible la historia de nuestros pueblos
• para rendir un homenaje sentido y cariñoso a todos ellos y ellas
• para reclamar junto a todos y todas ellas lo que más necesitan: nuestra cercanía, atención y comprensión.
Que el viento lleve el sonido agradecido de nuestras campanas a quienes puedan mejorar la calidad de vida de nuestras personas mayores en el medio rural. Porque han dedicado "TODA UNA VIDA" a hacer de nuestros pueblos espacios de vida y esperanza. Porque así queremos responder, con reconocimiento, cariño y gratitud, a tanto cuanto nos han dado.

viernes, 12 de mayo de 2017

Revolcón pascual


En aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga:
Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos vosotros los que teméis a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
También nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús.
(Hechos de los Apóstoles 13,26-33)

No soy especialmente “seguidor ferviente” de Pablo, pero tampoco soy tan ingenuo ni tan “bruto” como para no reconocer su aportación crucial en la expansión de la Buena Noticia de Jesús en los primeros años de los cristianos, además de loar su conversión dejando de ser Saulo de Tarso y llegar a ser San Pablo, pasar de ser perseguidor de los cristianos a ser predicador incansable del Evangelio.
En el llamado libro de los Hechos Apóstoles se narra los vaivenes de las primeras comunidades, su crecimiento pero también sus dificultades. Y también se nos cuenta cómo hacían llegar a los judíos y a los gentiles la Buena Noticia que ellos habían vivido. Quienes vivieron la Resurrección de Jesús, quienes se habían encontrado con Jesús resucitado no podían callarse y superaban cualquier dificultad porque tenían necesidad de que lo que ellos habían vivido llegase, también como Buena Noticia, a todos los rincones. Es increíble la cantidad de “kilómetros” que realizaron algunos de los primeros cristianos. No podían callarse. También es cierto que muchos de aquellos viajes tenían el objetivo de solucionar problemas en distintas comunidades. Que nadie piense que todo fue fácil. Eso es evidente y tenemos muchas noticias históricas de esas dificultades.
Pero no es mi objetivo dar clase alguna sobre lo que hay tanto escrito y hay tantas personas que lo saben expresar muchísimo mejor que yo. Lo que quiero es “compartir sin prisa” lo que la lectura de este texto me produce cada vez que lo leo.
Pablo había sido educado en la religión judía y la había aceptado como el sentido de su vida hasta el punto de llegar a ser un perseguidor furibundo y afamado de los cristianos. Pues ese mismo Saulo, que conocía a la perfección las sinagogas, su funcionamiento, su parecer en cuanto a los cristianos,… les habla, con rotundidad y claridad, de Jesús resucitado. Él no estuvo presente en las apariciones de Jesús resucitado, él no había sido de los discípulos de Jesús que recorrieron los pueblos y ciudades de Palestina, él estaba activo en las persecuciones de las primeras comunidades,… Algo extraño pasó en su vida. No sé si fue lo que nos narra este mismo libro de los Hechos (Hechos 9,1-6)* o fue de otra manera pero en algún momento recibió un “revolcón” en su vida.
Sin embargo, y a pesar de ser increíblemente sorprendente el cambio de Saulo de Tarso a San Pablo, no me interesa tanto lo sucedido sino lo que “está por suceder”. Creo que también es necesario que también nosotros recibamos un buen “revolcón” y nos lancemos a anunciar sin miramiento alguno la Buena Noticia de la Resurrección de Jesús. Que llevemos la Buena Noticia de la apuesta incuestionable de Dios por la Vida. Un “revolcón” que nos haga despojarnos de cumplir normas y dedicarnos a comunicar Vida, que nos haga desprendernos de una “fe encorsetada”  y nos lance a una fe de Vida, que nos lleve a denunciar, sin acritud pero con firmeza, todas y cada una de las situaciones que producen muerte o negación de una vida digna de nuestros hermanos, que nos…
Un “revolcón pascual”. Sinceramente creo que nos vendría bien a todos.

*Saulo, respirando amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén. 
Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, repentinamente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 
El respondió: ¿Quién eres, Señor?
Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer. (Hechos 9,1-6)

sábado, 6 de mayo de 2017

Aniversario



Como quien no quiere la cosa… hace ya un año se me ocurrió comenzar a utilizar esta interesante herramienta llamada blog  y el “contador de visitas” del programa informa que se han superado las 10.000 visitas. Visitas de cuatro continentes y muchos países diferentes a los no entiendo cómo ha llegado la noticia de que existe esta página pero... Jamás pensé que habría ese número de personas que se acercarían al blog. ¿Son muchas o son pocas? Como siempre, todo depende con lo que se compare, si bien es cierto que no me interesan las cantidades. Mi intención no ha sido otra que “Compartir sin prisa” con amigos, conocidos y cualquier persona sin excepción algunas de las reflexiones e imágenes que me ha apetecido. Misión cumplida. No he dedicado ningún esfuerzo a publicitar el blog en las redes sociales o en… y tampoco lo voy a hacer. Voy a ser igual de feliz haya mil visitas o una docena. Algunos pidieron que se enviara aviso cada vez que había un entrada nueva, me pareció algo práctico y sencillo de hacer y así lo he hecho… pero nada más.
Echo la mirada atrás y veo que no me ha costado especial esfuerzo “alimentar” esta página porque no ha sido sino “poner al aire” algunas de las cosas que escribo con asiduidad y porque tampoco me siento presionado para realizar una entrada con una regularidad concreta. Eso no va a cambiar. Cuando me apetezca y cuando entienda que lo que escribo “para nadie” puede “interesar a alguien”, entonces, y solo entonces, lo aderezaré con alguna imagen y lo compartiré. Es decir, como hasta ahora y solo mientras me parezca un medio oportuno de compartir algo con los amigos, con los conocidos o con…
Aprovecho este aniversario para agradecer a quienes habéis seguido cada una de las entradas, a quienes me habéis hecho llegar vuestras críticas y a quienes habéis regado el enlace de la página a vuestros amigos y conocidos.
Al celebrar el primer cumpleaños me apetece cambiar la imagen del blog. La que hemos tenido este año me parecía que podía ayudar a definir lo que quería y ésta nueva espero y deseo que también lo logre. Y si no es así… la cambiaré cuando me parezca oportuno.
Un saludo y que ustedes sean felices.

sábado, 29 de abril de 2017

Fiestas Populares

Ya que ha comenzado el calendario ininterrumpido de fiestas hasta que se acerque el invierno, me apetece compartir con vosotros una breve reflexión. Unas pocas líneas que no quieren caer en “cualquier otro tiempo fue mejor” ni tampoco en el “nunca como ahora”. Las fiestas populares (no comento ahora las fiestas “grandiosas” de nuestras ciudades,…) creo que son expresiones ante las que siempre es bueno tener los ojos bien abiertos para descubrir la realidad de la vida de los pueblos, de sus cercanías, de la sociedad en general,…
No soy sociólogo, ni pretendo jugar a ello, pero sí que me parece que es bueno no reducir la fiesta del pueblo a un cartel realizado con mayor o menor esfuerzo, con mayor o menor presupuesto. La fiesta del pueblo, creo yo, nunca es un programa ni un presupuesto. Hay programas soportados por un presupuesto importante que “no tienen vida” y otros sencillos programas festivos que “sí tienen alma”.
Un asunto de discusión habitual en nuestras tertulias festivas es si la fiesta del pueblo es para que la disfruten “los del pueblo” o “los de fuera”. Si lo que se trata es que la gente del pueblo tenga un espacio de reunión especial ese día, o esos días, o que los de los pueblos de alrededor acompañen a los “nativos” en sus celebraciones. Si se leen despacio los programas enseguida te das cuenta del objetivo perseguido. Es cierto que hay ocasiones en las que es clara la voluntad de “atender” a las dos direcciones pero no es menos cierto que raramente se realiza ese ejercicio de una manera ponderada. Personalmente creo que la fiesta debiera ser, sobre todo, para “los del pueblo”, para quienes necesitan un espacio de estar “todos juntos” y relajados sin asuntos que dilucidar ni trabajos que realizar, ni discusiones que soportar, ni... Estar de fiesta juntos. Ni más ni menos.
Es cierto que en ocasiones se convierte en un ejercicio complicado celebrar la fiesta para los del pueblo porque hay muchas tiranteces que lo hacen complicado o diferentes maneras de entender la fiesta o… pero creo que merece la pena el intento. ¿Está mal pensar en unas fiestas para que nos acompañen los vecinos? Por supuesto que no, pero me parecen más interesantes las que miran hacia adentro. Es mi opinión,... una opinión.
Cada vez más es motivo de comentario el cambio que, sin duda, se está produciendo en las fiestas de los pueblos más grandes y también en algunos más pequeños. El esquema de comida familiar y baile en la plaza parece tener sus días contados, mejor dicho, ya no existe.
Tal vez por la crisis económica, tal vez por las nuevas costumbres sociales y laborales, tal vez por la proliferación de las lonjas juveniles, tal vez por la composición de las familias o por el tamaño de las casas, tal vez por el precio exorbitado de los grupos musicales, tal vez por el individualismo reinante, tal vez por los controles de alcoholemia, tal vez por… lo cierto es que el esquema de hace quince o veinte años de muchas fiestas ha cambiado, a pesar de que hay quien continúa cerrando los ojos a esa nueva realidad festiva y continúa programando como si el tiempo no hubiera pasado.
Una nueva realidad que no debiera llevarnos a quedarnos anclados en la añoranza de tiempos pasados. Hoy las fiestas populares, en general, siguen siendo ámbitos de convivencia sobresalientes, son espacios de relación intergeneracional que no es fácil de reproducir en otros  momentos del año, son expresión de la personalidad del lugar, hablan de su realidad y de sus aspiraciones,… Son jornadas que, por muy sencillas que nos parezcan, requieren de esfuerzo y dedicación en la preparación por parte de algunos vecinos que nunca se ha de desdeñar. Siempre es positivo que alguien se esfuerce por los demás y nos toca aplaudir sin descanso a quienes ponen todo su empeño para que la fiesta del pueblo sea una realidad.
Y, por último, pero no menos importante, también son momentos privilegiados para expresar la fe en comunidad y para descubrir y celebrar que la fe y la vida en el pueblo están íntimamente unidas, que ambas se apoyan y se ayudan a crecer. Momento privilegiado para concretar el amor a todos los “próximos”, sin excepción, y para apostar por los vecinos que más necesitan recibir “buenas noticias” porque están pasando malos momentos.
¡¡¡Felices Fiestas!!!